Datos históricos de las camisas Monterrey

 En blog, camisas Monterrey

Cuando hablamos de camisas Monterrey, rápidamente se nos viene a la mente una prenda que todos de antemano conocemos, ya sea porque la hemos usado en alguna ocasión, porque es parte de nuestra vestimenta diaria o la hayamos visto en otras personas, lo cierto es que a pesar de que su uso es muy común, se desconocen datos de su historia y de cómo es que ha evolucionado a lo largo del tiempo, mismos que trataremos en este artículo.

  • En sus inicios, las camisas Monterrey eran consideradas una prenda exclusiva de los hombres, cosa que podría resultar un tanto increíble, ya que en la actualidad las hay tanto para hombre como para mujer, y aunque el corte puede cambiar, la ventaja es que se encuentra disponible para cualquier persona en sus diferentes tallas y modelos.
  • De igual manera en los inicios de las camisas, estas se fabricaban en un único color: el blanco, ya que cuando se crearon fueron pensadas como una prenda interior, dado que este es el color más común de este tipo de ropa, o al menos así lo era antes, ya que hoy tanto las camisas como la ropa interior pueden encontrarse en infinidad de colores y diseños, lo que quiere decir que las hay para todos los gustos.
  • Al principio, las camisas se colocaban por la parte de la cabeza al igual que se pone un suéter, a diferencia de hoy en día que las colocamos por la parte de los brazos.
  • Como ya lo mencionamos, los datos que se tienen de las primeras camisas apuntan a que se trataba de una prenda interior, o como pijama en el caso de los hombres, mientras que las mujeres en cambio utilizaban una camisa que era tan larga que les llegaba hasta los pies, que es de donde se desprende la palabra camisón.
  • Cuando la camisa empezó a tomar más fuerza pasó de ser una prenda interior a convertirse en parte del atuendo de trabajo de los empresarios, hombres de negocios y personas adineradas, incluso algunas de esta camisas eran complementadas con todo tipo de adornos en oro y otras joyas costosas, con lo que el valor de la prenda aumentaba de manera considerable, y por supuesto no era accesible para la mayoría de las personas.
  • Al ser únicamente de color blanco en un principio solo la gente que tenía dinero y que podía lavar constantemente sus prendas podía darse el lujo de tener esta prenda.
  • En la época de los caballeros, estos debían vestir por debajo de su armadura una camisa blanca; se trataba de un requisito que era tomado con mucha seriedad, ya que significaba la pureza y honorabilidad de cada uno de los caballeros que competían en los diferentes duelos.
  • En otras épocas se tenía la creencia de que intercambiar de camisa con otra persona podría traer buena o mala suerte, por ejemplo, si una persona enferma usaba la de una que gozaba de una salud envidiable entonces se curaba y por el contrario, si una persona que tenía fortuna y estaba libre de preocupaciones se colocaba la camisa de alguien pobre esta suerte pasaba a ser suya. Podría parecer realmente de locos que las personas creyeran en eso, pero en esos tiempos era algo que se tomaba con mucha seriedad.
  • Las camisas empezaron a evolucionar en sus diferentes partes, sobre todo en el corto, e cuello y los puños y estas se utilizaban para diferentes ocasiones.
  • La camisa tal y como la conocemos hoy en día se dio a conocer en el siglo XIX.
  • Salvo en el caso del camisón, la camisa siempre ha requerido de otras prendas para complementar un atuendo, tal es el caso de los pantalones, vestidos, trajes, faldas y por supuesto, el calzado.
  • La palabra camisa que todos conocemos viene del latín camisia, que podría significar túnica, pues como lo mencionamos en un principio estas prendas solían ser mucho más largas que como las conocemos hoy en día.
  • Se considera que las camisas de manga larga son las famosas camisas de vestir, y se deben utilizar en ocasiones de mayor formalidad como para ir a trabajar a la oficina o en eventos importantes, mientras que las camisas de manga corta son mucho más informales, o lo que conocemos como una prenda casual, ideales para llevar los fines de semana para ir de paseo o en eventos infantiles.
  • Para quienes desconocían este dato, las camisas de los hombres se abotonan de izquierda a derecha, mientras que las de las mujeres de derecha a izquierda.
  • La frase “meterse en camisa de once varas” significa que se está complicando la vida más de lo necesario. Esto se debe a que en la antigüedad quienes adoptaban a bebés, o tenían hijos con otras personas, hacían uso de camisas enormes para simular que estaban teniendo a dicho niño y así todos pensaran que la mujer lo había dado a luz de manera natural y no hubiera razón para pensar mal o hablar a sus espaldas. A pesar de esto debemos decir que la medida de once varas es un tanto exagerada, ya que esto equivaldría a diez metros aproximadamente, lo cierto es que sí se trataba de camisas bastante amplias. Se trata de una frase que incluso hoy en día se sigue utilizando aunque muchos no conocen su origen.
  • Se considera que los mejores materiales para que una camisa pueda ser cómoda y suave son el algodón y la seda, aunque esta última hace que el precio llegue a elevarse de manera considerable, ya que se trata de una tela muy fina.

En verdad esperamos que este texto haya sido de su agrado y que lo hayan encontrado interesante, de igual manera, los invitamos a que continúen leyendo otros de los artículos que tenemos disponibles en nuestro blog, los cuales hemos preparado especialmente para nuestros clientes y para quienes suelen visitar esta página.

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